Emotiva despedida a la maestra Leydi Puc Uch

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Los habitantes de Sucopo lloraron de alegría por todo todas sus enseñanzas y le desearon éxito en sus nuevos proyectos

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Los que fueron sus alumnos en el kinder  y ahora están en la secundaria, le dedicaron un bailable

 

Socopo; Tizimín; 29 de septiembre.- La comunidad ofreció hoy una despedida inigualable, única y rodeada de grandes sentimientos y muestras de cariño a la maestra Leydi Puc Uch, quien se retira después de 35 años de labor, 10 de los cuales en esta población en la que se supo ganar el aprecio de la gente.
La despedida incluyó música de trova, bailables, palabras de agradecimiento, cartas, carteles, pero lo más importante lágrimas de emoción de quienes son o fueron sus alumnos, de madres de familia e incluso de compañeras maestras.
El orador, maestro Armando Guerrero Cupul hizo una interesante reflexión, que así como el campesino siembra su semilla esperando cosechar los mejores frutos, así la maestra Leydi cosechó los mejores frutos de su trabajo en Sucopo.

La alumna Jayde Uyuki Arceo Valle también se sumó a otra reflexión: “Un día tuve la dicha de conocerla. La hilvanadora no cosía ropajes, ni diseñaba modas; ella era una mujer que hacía con los retazos puntadas preciosas, que luego terminaba por medio de acciones recortadas siempre por la misma tijera; siempre de acuerdo con su sonrisa. Tenía un rasgo que lo convertía en un ser especial: confeccionaba sonrisas, las regalaba y, al rato, todo mundo estaba feliz. En su pecho cargaba siempre un letrero invisible, pero que todos, no sé cómo, veíamos. Decía así: “hilvano sonrisas en caritas tristes”, y en efecto, las transformaba en rostros felices. Y aunque las cosas a veces no fueran tan bien, con optimismo y esmero, ella hacia ver que había una tal vez lejana, tal vez tenue luz.

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El alcalde Jorge Vales reconoció el trabajo de la maestra y le agradeció todo por lo que hizo en la comunidad donde paso sus 10 años de servicio

 

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La hilvadodora, dedicado por la niña Uyuki Arceo Valle quien no pudo contener las lágrimas

Entonces tomaba su aguja e hilo, e hilvanaba el camino que nos llevaba a ella. ¡Mágicamente nos contagiaba entusiasmo, alegría y amor a la vida! .Cuando se vaya del pueblo para hacer felices a otros, nos heredó su gran sonrisa, que cosió cuidadosa en cada rostro, hilvanadita, para que día con día nos ocupáramos, aunque sea solamente diez minutos, en mostrarla  a todo el mundo. Gracias maestra Leydi por haber cocido en nuestra mente la sabiduría. Por haber hilvanado en nuestros labios, sonrisas. Y las hilvanaditas de felicidad que nos diste en nuestros corazones.

Y así las madres de familia, con carpeta en mano también tenían un texto de agradecimiento a quien inició la formación académica de sus hijos, a quien les inculcó los primeros valores

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Sin importar el tiempo que haya transcurrido, el sentimiento de tristeza y de alegría se refleja en el rostro

desde los 4 años y que hoy ya se encuentran en la escuela secundaria, así lo señaló la señora Jessy Gómez Rosado, madre de familia que deseo todo el éxito y bendiciones por el resto de su vida a la maestra Leydi.A esta ceremonia asistieron directores de las escuelas primaria y secundaria de la comunidad y desde luego todo el personal del preescolar indígena “David Vivas Romero” en donde la homenajeada pasó los últimos 10 años de su carrera magisterial y donde deja recuerdos de su paso por esta escuela.
Al evento asistió el alcalde Jorge Vales Traconis, el síndico Gregorio Sandoval Araujo y la regidora de educación Shelina Osorio Ramírez, quien compartió la emoción al no poder contener las lágrimas en varios momentos.