Triste caso de ancianita que vive enferma y sola

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Personal del DIF acudió a su domicilio a limpiar de todo lo que con el paso de los años se han convertido en objetos inservibles

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Poco a poco los objetos y artículos fueron quedando limpios

 

Tizimín; 9 de noviembre.- Personal del DIF Municipal, encabezados por su titular Ivonne del Río Pérez, así como Anilú Polanco Maldonado directora de ese organismo, la trabajadora social, entre otros se dieron a la tarea de limpiar el domicilio de la señora Blanca Polanco ubicado en la calle 34 x 69 y 71 de la colonia Santo Domingo.
La mujer de 67 años de edad sufre de una parálisis que le impide poder cumplir con el aseo tanto personal como de la casa en donde esta postrada en su hamaca. La fémina quien dijo tener 3 hijos pero que viven en Playa del Carmen e Isla Mujeres en Quintana Roo quedó imposibilitada para caminar hace aproximadamente dos años, desde entonces únicamente sus vecinos se encargan de llevarle comida y de ayudarla cada vez que se cae cuando se levanta para bañarse o para realizar sus necesidades fisiológicas.

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Limpiaron puertas, ventanas y toda la casa de la abuelita que vive postrada en su hamaca

Una de sus hijas la visita de vez en cuando pero sólo por unos minutos. A través de un programa social de la parroquia de Guadalupe recibe una ración de comida de lunes a viernes, los otros dos días, vive de lo que le regalen sus vecinos.
En el interior de su vivienda existe todo tipo de artículos personales que por el paso del tiempo se han convertido en inservibles, pero se resiste a deshacerse de ello, por ello ayer, en la labor del personal del DIF incluyeron la revisión de las bolsas de plástico en los que guarda ropa, las cuales fueron “sacudidas” y empacadas de nuevo.

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Al fondo la presidenta del DIF en plena labor de limpieza

También limpiaron de telarañas las ventanas, puertas, barrieron y lavaron el piso. Pero lo más importante es que la titular del DIF ofreció que esa dependencia estará al pendiente de la mujer y el siguiente paso sería someterla a estudios médicos para tener un diagnóstico de su padecimiento para poder darle el tratamiento adecuado.
Del Río Pérez anticipó que contactarán a sus familiares para que juntos se hagan cargo de la abuelita, pues a pesar de que en esta ciudad existe un asilo para ancianos, se niega a ir debido a que asegura que ahí falleció una de sus tías.
Un momento, triste fue cuando señaló que apenas el pasado domingo se levantó para ir al baño y se cayó y ahí estuvo durante varias horas gritando, pidiendo auxilio, pero nadie la escuchó hasta que en horas de la madrugada: “Un teporochito pasó y escuchó que estoy gritando, hasta el miedo se me quitó cuando vi que entró y me ayudó a subirme a mi hamaca”, relató.