Viacrucis y reflexión de las 7 palabras de Jesús

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Miles de fieles católicos abarrotaron la explanada del ex convento

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Tizimín Yucatán; 3 de abril.- Los tizimileños vivieron un intenso día religioso participando en el Viacrucis para recordar el acto amoroso de Cristo al entregar su vida por nosotros. Los pertenecientes a parroquia de los Tres Reyes, salieron desde los  distintos sectores para dirigirse a la explanada del ex convento donde se recordaron las 7 palabras que Jesús pronunció durante su agonía.
1.- “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.”, 2.- “Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso.”, 3.- “Mujer, ahí tienes a tu hijo, 4.- “¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?”, 5.- “Tengo sed.”, 6.- “Todo está cumplido.”, 7.- “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.” .
“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.- La oración se ofreció para quienes eran culpables de darle muerte. Puede interpretarse como dirigida a los judíos, a los soldados romanos, que en el final de ese versículo aparecen jugándose su túnica a los dados, a ambos o, genéricamente, a la humanidad entera.
Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso.- Es la respuesta de Cristo a la súplica “acuérdate de mí, cuando vengas en tu reino” del ladrón arrepentido. Con ello se interpreta que le asegura la salvación sin que para ello haya obstáculo en sus pecados anteriores, por la fe que ha puesto en Jesucristo.

DSC_1159“Mujer, ahí tienes a tu hijo”.- Una primera interpretación ve este pasaje en sentido ético o social: Cristo entregó el cuidado de su madre al discípulo amado, cumpliendo un elemental deber filial. Se ve la enseñanza de atender “las cosas del reino” (a las que es enviado Juan), sin desatender las responsabilidades asignadas desde antes; si amamos a Dios, amamos a nuestro prójimo y le atendemos, pero primeramente lo haremos con los más cercanos. En Jesús descansaba el deber de cuidar a su madre, que se supone viuda en esos momentos. Si no tenía otros hijos (la problemática existencia o ausencia de hermanos de Jesús se entiende que su único hijo la encomiende al discípulo amado dándosela por madre. Este acto recíproco se interpreta como demostración de que no sólo hay que recibir amor, sino saber darlo sin importar las circunstancias.
Eloi, Eloi, ¿lema sabactani? ¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?.- Para la teología Jesús se ha entregado libremente al sacrificio por la humanidad, y en su naturaleza humana se siente abandonado, como había expresado en Gestemaní. Él es el Siervo Sufriente de Dios, pero finalmente acepta el sacrificio vicario para con la humanidad. El sufrimiento de Cristo simboliza también el sufrimiento del ser humano aun en la mayor de las fes.
“Tengo sed”.- Se interpreta como expresión de dos tipos de ansia de Cristo en la cruz. En primer término, de la sed fisiológica, uno de los mayores tormentos de los crucificados. En sentido alegórico, como la sed espiritual de Cristo de consumar la redención para la salvación de todos. Cuadra con la estructura del cuarto evangelio, y evoca la sed espiritual que Cristo experimentó junto al pozo de la samaritana.

DSC_1163“Todo está cumplido”.- Es la proclamación en boca de Cristo del cumplimiento perfecto de la Sagrada escritura en su persona. Esta palabra pone de manifiesto que Jesús era consciente de que había cumplido hasta el último detalle su misión redentora y la culminación del programa de su vida: cumplir la Escritura haciendo siempre la voluntad del Padre. Más que una palabra de agonía, es de victoria, “todo está concluido”.
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.- Es la última frase que se atribuye a Jesucristo, y se interpreta como un ejemplo de la confianza que debe tener un cristiano ante la entrada en el mundo espiritual.
Este evento se celebró bajo un completo orden, con saldo blanco hasta el mediodía. Pero mientras unos reflexionaban estas 7 palabras, otros disfrutaban de las playas, o simplemente se quedaron a descansar en la casa, hubo otros a los que tenemos que reconocerles su labor, al cuerpo de policías que se encargó de dirigir el tránsito vehicular en esos momentos, a los médicos y enfermeras de los hospitales públicos  y a todos los tuvieron que laborar.